Las posturas invertidas en yoga: Encuentra la calma y la claridad mental en tu practica

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posturas invertidas

Las posturas invertidas son una de las sorpresas que se encuentra el practicante de yoga en las clases. Desde Sincronía Yoga te relatamos la finalidad y retos que suponen las posturas invertidas en yoga.

Qué es una postura invertida en yoga

Técnicamente hablamos de postura invertida en aquellas donde el corazón está por encima de la cabeza y por tanto la circulación sanguínea va en contra de la gravedad y no a su favor.

Este cambio de sentido, nos produce una serie de beneficios extraordinarios en nuestro organismo tanto por la poco habitual posición del cuerpo, por la sangre hacia la cabeza, pero también por el cambio en la distribución de nuestra energía vital.

Hay posturas invertidas cercanas y asequibles para todos los practicantes y otras son más alejadas o requieren de constancia, práctica y conciencia corporal para realizarlas de forma segura.

Los beneficios de las posturas invertidas

La práctica de las posturas invertidas genera una serie de efectos sobre nuestro cuerpo, respiración y estado. Los principales beneficios serían:

Efectos sobre el cuerpo físico:

  • Fortalece el sistema musculoesquelético.
  • Mejora y reactiva la circulación sanguínea.
  • Restaura la vitalidad.
  • Equilibra el corazón.
  • Quema y vacía toxinas de todo tipo.
  • Alivia tensiones en la columna.

Efectos sobre la mente:

  • Serena la mente.
  • Brinda confianza en el cuerpo y sus capacidades.
  • Aporta calma mental.
  • Aumenta la capacidad de concentración y atención.
  • Acalla la mente inquieta.

Efecto sobre el cuerpo energético:

  • Aumenta la energía vital.
  • Libera y restaura.
  • Aporta capacidad respiratoria y con ello de movilización de prana.
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Contraindicaciones de las posturas invertidas

Los mismos beneficios de las invertidas pueden ser sus grandes contraindicaciones. Así como elevar la presión sanguínea puede ser beneficioso para personas con presión baja puede ser fatídico para personas propensas a una presión elevada. Veamos en detalle las contraindicaciones principales.

  • Glaucoma o presión alta en los ojos: Las personas con dichas dificultades, patologías muy habituales del envejecimiento, deben evitar tener la cabeza por debajo del corazón para no añadir más presión sanguínea en los ojos.
  • Presión arterial elevada: por el mismo motivo no serán posturas favorables y debemos adaptarlas o cambiarlas.
  • Menstruación: tradicionalmente se prohibía a las mujeres con la menstruación practicar posturas invertidas. El motivo es que la regla es un proceso de eliminación del cuerpo y tiene una energía descendente, al invertir la postura dicha energía cambia el sentido. Pese a ello, , puedes practicar posturas invertidas con la menstruación. Solo deberás cambiar los tiempos, en vez de estar 5/10 minutos en la posturas, mantenlas solo algunas respiraciones y después haz un descanso largo en balasana (el bebé) abrazando tu cuerpo y trayéndolo de vuelta a la energía más de interiorización que requieren estos días de tu ciclo.
  • Cervicalgias o problemas cervicales. En caso de hernias, protusiones y contracturas de todo tipo en la zona cervical no es indicado practicar ninguna postura donde el peso del cuerpo recaiga en dicha zona. Así evitaremos las invertidas de apoyo en la cabeza o cabeza y hombros, sobre todo al principio de nuestra práctica, o usaremos soportes en función de nuestra patología.

Mi primer contacto con la práctica de yoga fue hace más de veinte años en un casal de barrio de mi ciudad. Allí un profesor, al que le estoy eternamente agradecida por mostrarme el yoga, a las más jóvenes nos ayudaba a ponernos en la postura sobre la cabeza (sirsasana) y nos dejaba allí. La verdad es que era un subidón de sensaciones y además salía de la práctica con la mente despejada y con las ideas claras. Eso sí, debido a mi cero conocimiento corporal en aquel entonces, me pasaba toda la semana con dolor de cervicales, incluso una fisioterapeuta a la que acudía me preguntó si no debía dejar la práctica de yoga.

Para evitar ese mal trago veamos cómo se construye una postura invertida sobre qué apoyos necesita y cómo practicarla de manera segura.

Las posturas según sus apoyos

En las posturas invertidas cambian nuestros apoyos. La manera en que nos relacionamos con la tierra. Es por ello que requieren más consciencia corporal, ya que son posturas para nada habituales de nuestro cuerpo. Eso no implica que no podamos hacerlas y como hemos visto su práctica nos aportará grandes beneficios.

En el primer grupo de apoyos nos encontramos con las posturas semi invertidas. Son aquellas donde el corazón está por encima de la cabeza pero no perdemos el apoyo de los pies o cuerpo, con lo que suelen ser bastante cercanas. Nos preparan a otras inversiones más intensas. Hablamos de posturas como uttanasana (la flexión de la columna y sus variantes con una pierna elevada, etc.), adho mukha svanasana (el perro mirando boca abajo o la pirámide, también sus variantes), matsyabhedah (el delfín), entre otras.

Las posturas con apoyos sobre hombros, cuello y cabeza siguen siendo bastante cercanas para la mayoría de los practicantes, sobre todo las versiones con soportes. Serían posturas como viparita karani (postura del ángulo recto o media vela), akunkanasana (el ovillo), sarvangasana (la vela), halasana (el arado), etc.

Las posturas con apoyos sobre cabeza y algo en manos, brazos o hombros, son las tradicionalmente consideradas invertidas, algo más exigentes que las anteriores. Hablamos de sirsasana (postura sobre la cabeza), dvipada viparita karani (sobre la cabeza sin levantar las piernas), kapalasana (el trípode) o niralamba sarvangasana (la vela sin apoyo de brazos).

Finalmente, las posturas de apoyos solo sobre las manos requieren de más consciencia corporal, algunas posturas pueden ser cercanas pero siguen siendo exigentes para no recargar las muñecas o las cervicales. Algunos ejemplos: pincha mayurasana (la pluma del pavo real), bakasana (la grulla), kakasana (el cuervo), adho mukha vrksasana (el pino) y vrschikasana (el escorpión).

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La construcción de la postura invertida

Al contrario de lo que podría parecer no se requiere una gran fuerza física para invertir el cuerpo pero sí consciencia corporal. Por ejemplo, en una posición invertida donde nos apoyemos sobre brazos y cabeza, el cuerpo debe mantenerse con la fuerza del abdomen y pectorales y una buena colocación de la columna, sin cargar todo el peso sobre las cervicales.

Así para la construcción de las posturas es necesario:

  • Conocer cómo se entra en la postura y cómo se sale. La construcción forma parte de la misma. Eso incluye el caso de “caer” de la postura, ya que debemos saber la reacción de nuestro cuerpo, por ejemplo colocando los pies, para evitar dar golpes en la columna.
  • Activar la fuerza desde nuestro centro, kanda, el centro del cuerpo de la respiración, del movimiento y de la energía vital. Este punto vital está situado dos dedos por debajo de nuestro ombligo.
  • Una buena alineación corporal para evitar cargas innecesarias que nos puedan llevar a lesiones. Conociendo los puntos de apoyo y de fuerza de cada postura, reequilibrando el peso de nuestro cuerpo y sobre todo sin colapsar.
  • Finalmente y no por ello menos importante: la confianza. Confianza en las capacidades de nuestro cuerpo, nacida de la escucha y comprensión interna. Confianza también en estar bien acompañados y dejarnos guiar por las indicaciones de los maestros o profesores que tengamos.

Recuerda que la mayoría de posturas pueden ser adaptadas con soportes como mantas, bloques, la pared e incluso bancos de práctica de posturas invertidas que nos pueden ayudar a profundizar en las mismas, a reconocernos en su práctica e ir ganando confianza y fortaleza.

Al ir incorporando las posturas invertidas en tu práctica de yoga debes aplicar el concepto filosófico del yoga de: práctica regular, consciente, moderada y constante (abhyasa); y sin apego a los resultados (vairagya). Así te irás acercando a un yoga beneficioso con tu estado en cada momento, un yoga que se adapta a ti y no al revés.

Las posturas invertidas en yoga requieren de estar bien acompañados para poder practicarlas de forma segura y poder beneficiarte de la calma y serenidad que aportarán a tu práctica. Así que, ¿te apetece practicar con nosotros? Te esperamos encantados en nuestras clases de yoga en Barcelona o en nuestras clases de yoga online.

Sílvia Gallego Profesora de yoga, autora y editora de libros de respiración.

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