Acallar la mente

Cuando estamos en la esterilla todos conocemos la teoría: respirar conscientemente, alinear tu cuerpo en las posturas y aquietar la mente. Pero en cuanto comienzas a moverte y las asanas se vuelven más complejas aparecen en seguida muchas voces de sobra conocidas: “qué complicado”, “no puedo con eso”, ”esfuérzate más”, ”tengo que conseguirlo”, “tendría que…”,…